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EQUAID PLUS leche en cápsulas 90x500 mg

Ingredientes:

La leche de yegua en polvo liofilizada conserva al máximo las propiedades nutricionales y organolépticas.

Forma de uso:

De 1 a 4 cápsulas al día según necesidad.

Conservación:

Conservar preferiblemente en un lugar seco y fresco.

Presentación:

90 cápsulas de celulosa vegetal que contienen 500 mgr de leche de yegua en polvo.
Son un buen recurso para la gente que está habituada a tomar cápsulas, pastillas o comprimidos, o personas que no les es posible acceder a tomar la leche de yegua en polvo o congelada, este es un formato mucho más práctico.

Propiedades:

Leche de yegua en polvo eQuaid plus es un alimento totalmente natural y lo más parecido a la leche materna. Nutricionalmente es muy completo y aporta muchos elementos esenciales y necesarios para mejorar el funcionamiento del organismo.

Para obtener sus beneficios basta con un sobre de 2 gramos al día. Puede tomarlo con agua, leches de otros orígenes o cualquier otra bebida o alimento como el yogur.

Muy recomendada para bebés y niños añadiéndola al biberón con su preparado habitual. También recomendada para deportistas que quieren obtener más energía, motivación y aumentar su rendimiento deportivo.

Más información:

PROPIEDADES GENERALES DE LA LECHE DE YEGUA

La leche de yegua es un alimento muy completo que actúa sobre nuestro organismo ayudando a mejorar su funcionamiento.

Tiene una serie de beneficios que nosotros dividimos en tres bloques para simplificar su comprensión:

• Del primer bloque nosotros llamamos bienestar y actividad. La leche de yegua no nos da bienestar y actividad sino que nos ayuda a conseguirlo nosotros mismos. Debido a su aporte en aminoácidos esenciales como el triptófano, la tirosina y la cisteína, (Uniacke-Lowe et al. 2010, Csapo-Kiss et al. 1995) la leche de yegua nos aporta las piezas necesarias para poder sintetizar serotonina. La serotonina es el neurotransmisor que utilizan las vías neuronales encargadas del estado de ánimo, el apetito, el sueño y el deseo sexual. Si aportamos a nuestro cuerpo los aminoácidos esenciales que necesita para sintetizar este neurotransmisor, todas estas vías neuronales tan relacionadas con las sensaciones positivas tienen opción de funcionar y regularse mejor. Al regularse la síntesis y la degradación de serotonina se regula el equilibrio dinámico de los neurotransmisores, favoreciendo de esta manera el buen funcionamiento nervioso.

• El segundo bloque nosotros la llamamos energía y buen funcionamiento. La energía que nos aporta la leche de yegua deriva principalmente de la lactosa. Aunque la leche de yegua tiene un contenido calórico menor que la leche de vaca, la mayor parte de estas calorías se deben a los azúcares y no a las grasas (Malacarne et al. 2002, Uniacke-Lowe 2010). Por lo tanto, la energía que nos aporta la leche de yegua es una energía inmediata ya que los azúcares son mucho más rápidamente metabolitzables que los grasas.

El buen funcionamiento se debe a la cantidad de aminoácidos esenciales, vitaminas, minerales y ácidos grasos poliinsaturados que nos aporta la leche de yegua.

Los aminoácidos esenciales no sólo se encuentran en la leche de yegua formando parte de proteínas sino que también encontramos libres en la leche. Este hecho hace que nos sean muy útiles a la hora de corregir carencias de una forma rápida ya que no tenemos que digerir una proteína compleja para absorber los aminoácidos sino que ya los encontramos en forma libre directamente.

En la leche de yegua también encontramos, en diferentes cantidades, las vitaminas A, B1, B6, B12, C, D, E y K (Csapo et al. 1995). Y una buena variedad de minerales (Fe, Cu, Mg, Mn, Zn y Ca) (Csapo-Kiss et al. 1995).

De la poca cantidad de grasas que contiene la leche de yegua (+ - 1,2%) casi la mitad son ácidos grasos poliinsaturados, son aceites del tipo omega 3 y 6 (Csapo et al. 1995, Malacarne et al. 2002, Haddad et al. 2011) Son estas grasas, los llamados cardiosaludables, los que hacen que esta leche sea un alimento tan completo ya que favorecen la absorción de todas las vitaminas y minerales presentes en la leche de yegua y en nuestra dieta. Además de contribuir a disminuir los niveles de colesterol.

• El tercer bloque, que llamamos reforzamiento de las defensas, depende exclusivamente de que esta leche sea cruda y que no se haya sometido a ningún tratamiento de altas temperaturas. La leche de yegua es muy rica en sustancias activas, enzimas naturales que ayudan a regular la flora intestinal limitando el crecimiento de aquellos bacterias no deseables y potenciando el crecimiento de aquellos deseables como son las bifidobacterias y las bacterias lácticas (Foekel et al . 2009). Al ayudar a mantener una flora intestinal adecuada también ayudan a reforzar las defensas y mejorar aquellas patologías derivadas de descompensaciones en la flora bacteriana intestinal.

Además, también nos aporta Inmunoglobulina A (IgA) que actúa como marcador de aquellos microorganismos que podrían resultar patógenos, facilitando así el trabajo de nuestras defensas (Uniacke-Lowe et al. 2010, Malacarne et al. 2002, Foekel te al. 2009). Encontramos también en la leche de yegua una serie de proteínas que, al ser digeridas, liberan péptidos bioactivos con muchas variadas propiedades. Entre las que destacamos las reguladoras de la tensión arterial, antimicrobianas y antiinflamatorias (Uniacke-Lowe et al. 2010, Nagpal et al. 2011).

LA LECHE DE YEGUA EN DIVERSAS PATOLOGÍAS

  • RADIOTERAPIAS 

Es importante no tomar leche de yegua mientras se realice el tratamiento de radioterapia ya que este es un tratamiento muy oxidante y la leche de yegua es muy antioxidante. Por este motivo puede ser contraindicado.

Antes y después de las sesiones de radioterapia la leche de yegua puede ser de mucha ayuda. Primeramente para preparar bien el cuerpo para afrontar un tratamiento como la radioterapia, pero también, muy importante, para después del tratamiento para ayudar a la recuperación.

La leche de yegua puede ayudar significativamente en la regeneración de la microbiota intestinal la que ha sido drásticamente reducida por la agresividad del tratamiento. La leche de yegua puede ayudar a que el cuerpo se recupere más rápido y vuelva a tener una microbiota intestinal completa y sana, así como reforzar las defensas.

  • QUIMIOTERAPIAS

Los efectos secundarios de la quimioterapia comprenden, entre otras, las náuseas, la falta de apetito y una gran bajada de las defensas. Es sobre estos efectos secundarios que la leche de yegua puede intervenir.

La inducción a la síntesis de serotonina, gracias a las proteínas ricas en triptófano presentes en la leche de yegua, puede ayudar a mejorar el estado de ánimo del paciente y ayudarle a recuperar el apetito.

La regeneración de la microbiota intestinal puede mejorar la regulación del tránsito digestivo y así ayudar a reducir el malestar y las náuseas. El alto contenido en lisozima, lactoferrina, Inmunoglobulinas y los péptidos bioactivos hacen que la leche de yegua sea de gran ayuda a la hora de reforzar las defensas.

  • ENFERMEDAD DE CROHN

Los efectos antiinflamatorios a nivel gastrointestinal de la leche de yegua pueden ayudar a minimizar las inflamaciones intestinales causadas por la enfermedad.

Además, la acción prebiótica de la leche de yegua puede ayudar a mantener una buena flora intestinal que nos ayude a prevenir posibles nuevos brotes de la enfermedad.

El contenido en butirato que tiene la leche de yegua puede ayudarnos a tener en buen estado los colonocitos (células del colon) para evitar exacerbaciones de la enfermedad.

  • COLON IRRITABLE Y DIGESTIONES IRREGULARES

La leche de yegua nos puede ayudar a mejorar ciertos problemas digestivos derivados de la desestabilización de la flora bacteriana intestinal. La leche de yegua puede actuar como prebiótico dando a la flora bacteriana deseable el alimento que necesita para desarrollarse de forma correcta. Al mismo momento, la combinación de lisozima y de lactoferrina limitan el crecimiento de la flora bacteriana no deseable y favorecen el crecimiento de bifidobacterias y bacterias lácticas. También puede actuar como probiótico proporcionando un ambiente idóneo para que esta flora bacteriana beneficiosa crezca de manera óptima en el organismo.

Sin embargo el efecto antiinflamatorio de algunos de los péptidos bioactivos derivados de la digestión de las proteínas de la leche de yegua también juegan un papel muy importante en el alivio de la inflamación intestinal asociada a diversas patologías digestivas. Así como el posible efecto regulador de la quimiotaxis y el estallido oxidativo responsables de la inflamación por parte del lisozima y los ácidos grasos omega-3 del que encontramos indicios en Foekel et al. (2009)

  • AFECCIONES HEPÁTICAS

Normalmente, las afecciones hepáticas van acompañadas de anemias. La cuestión es que el hierro, cuando viaja libre por la sangre, tiene un gran potencial para precipitar el hígado, empeorando así la afección hepática.

El alto contenido en lactoferrina de la leche de yegua hace que ésta pueda actuar como protector hepático frente a la acumulación de hierro en este órgano. La lactoferrina, que es una enzima natural de la leche, captura el hierro de la sangre evitando así que éste pueda precipitar en el hígado. Pero al mismo tiempo lo mantiene disponible para la síntesis de hemoglobina.

Asimismo, también se ha demostrado que el consumo de leche de yegua puede regular la actividad de las transaminasas.

  • DIABETES

Esta leche la pueden tomar los diabéticos, aunque contiene más azúcar (mayoritariamente lactosa) que la leche de vaca. De todos modos, hay que tener en cuenta que la cantidad de leche que se toma es muy baja y, por tanto, la cantidad total de azúcar que se ingiere al tomar la dosis diaria de leche de yegua también es baja.

Aún no se sabe muy bien porqué, pero en varios casos al tomar la leche de yegua la cantidad de insulina necesaria disminuye. Siempre depende del grado de diabetes, pero es necesario mantener el control de glucemia como siempre para saber si procede o no administrar insulina.

  • PSORIASIS

En varios países se ha aconsejado el consumo de leche de yegua en casos de psoriasis. Aquí, diferentes pacientes ya han experimentado mejoras aunque ni mucho menos es una solución definitiva.

Con las experiencias de los pacientes que ya han tomado y toman leche de yegua para tratar sus problemas de psoriasis sabemos cuáles son las mejoras más frecuentemente experimentadas. Muchos consumidores coinciden en que después de un período de aproximadamente dos meses de tomar leche de yegua de forma continuada, se reduce la virulencia de los brotes de la enfermedad, así como el área afectada al inicio del brote. También coinciden en explicar que las nuevas placas se extienden menos antes de empezar a remitir. Muchos de ellos coinciden también en afirmar que la aplicación de crema a base de leche de yegua les ayuda a reducir el escozor y la sequía de las zonas afectadas por la psoriasis, al tiempo que les ayuda a cicatrizar las heridas más rápidamente.

Hay que decir, sin embargo, que hay un porcentaje minoritario de personas que lo han probado que no les ha supuesto mejoras en la enfermedad.

Todavía falta mucha investigación en este tema, pero se cree que los efectos beneficiosos del consumo de la leche de yegua en estos casos pueden ser debidos a la mejora de la flora intestinal y la regulación del sistema inmunitario, así como la ayuda en el control del estrés.

  • DERMATITIS ATÓPICA

Se ha demostrado que el consumo continuado de leche de yegua puede aportar mejoras en los síntomas de la dermatitis atópica. Un estudio clínico ha demostrado que el índice de severidad de la enfermedad disminuye al tomar de forma continuada leche de yegua. (Foekel et al. 2009)

Estos beneficios, a pesar de no ser ni mucho menos la solución al problema, suponen una mejora. El estudio relaciona íntimamente las mejoras a nivel cutáneo con el aumento de la población de bifidobacterias y de bacterias lácticas observado en las heces de los pacientes que experimentan esta mejora. Así pues, los beneficios en el tratamiento de esta enfermedad derivan probablemente del efecto regulador de la flora bacteriana que tiene la leche de yegua.

  • ANEMIA

Se ha visto que el consumo de leche de yegua ayuda en la corrección de algunas anemias.

La leche de yegua lleva hierro, pero no es la cantidad de hierro que lleva el que nos ayuda a corregir estas carencias, sino la lactoferrina.

La lactoferrina es una enzima (proteína) presente en la leche de yegua la cual tiene como función captar el hierro y transportarlo donde sea necesario. Lo que se consigue con la ayuda de esta enzima es absorber mejor el hierro de la leche, pero también de otros alimentos presentes en la dieta.

  • DEPRESIÓN

La leche de yegua nos aporta una proteína (alfa-lactalbúmina) que contiene una buena cantidad de triptófano y de tirosina. Estos son aminoácidos esenciales que nuestro cuerpo debe absorber de la dieta ya que es incapaz de sintetizarlos por sí solo. Estos aminoácidos esenciales son básicos para la formación de serotonina y de dopamina que son neurotransmisores implicados en las vías neuronales del estado de ánimo, el apetito, el sueño, la sed, el deseo sexual...

En muchos casos de depresión los pacientes presentan niveles muy bajos de serotonina. Esto puede deberse a una falta de triptófano y tirosina en la dieta. Por lo tanto, con la leche de yegua podemos dar al cuerpo las "piezas" necesarias para "construir" lo que necesita.

Varios consumidores de leche de yegua notan como los mejora el estado anímico tomando regularmente.

  • CANSANCIO Y FATIGA

En algunos casos la leche de yegua ha ayudado a los consumidores a mejorar sus estados de cansancio y de fatiga. Aunque no se sabe muy bien los mecanismos para los que puede hacer este efecto, sabemos que la leche de yegua puede ayudar a recuperar vitalidad.

La aportación de aminoácidos esenciales necesarios para la síntesis de neurotransmisores hace que la leche de yegua sea una buena fuente nutricional para toda aquella gente que experimente alguna carencia. Al aportar al cuerpo las bases necesarias para la síntesis correcta de neurotransmisores, mejoramos el humor. El hecho de aportar azúcares naturales como la lactosa hace que se consiga de manera rápida la energía y así ayuda a conseguir la vitalidad de las personas.

Esta mejora en el estado anímico de la persona puede inducir a la reducción de la sensación de cansancio y de fatiga.

Hay que comentar también que la leche de yegua tiene antiinflamatorios naturales como la lisozima, lactoferrina, Omega 3 que ayudan a disminuir dolores crónicos y esto contribuye a que la persona en cuestión se sienta mejor. 

  • INTOLERANCIA A LA LACTOSA

La leche de yegua tiene un contenido más elevado de lactosa que la leche de vaca. Tiene una cantidad similar a la leche materna humana. Hay que tener en cuenta que la cantidad de leche que se toma es muy baja y, por tanto, la cantidad total de lactosa que se ingiere al tomar la dosis diaria de leche de yegua también es baja.

El consumo de esta leche cruda podría tener efectos beneficiosos para los intolerantes a la lactosa. Al ser cruda y provenir de yeguas no alteradas microbiológicamente, esta leche contiene una flora bacteriana propia que libera a la leche la enzima beta-galactosidasa (lactasa) que mejora la digestión de la lactosa en nuestro tracto digestivo. Además, la presencia de beta-galactosidasa estimula la lactasa residual que aún queda en los enterocitos (células absorbentes del intestino) de la persona, potenciando la acción y mejorando la intolerancia a medida que se va consumiendo esta leche.

  • PERSONES SANES

Para la gente sana, y que se encuentra en una situación saludable, tomar leche de yegua le ayudará a mejorar su estado de energía y reducir la sensación de cansancio principalmente. Este factor la hace especialmente recomendable deportistas y personas expuestas a esfuerzos y desgaste físico, ya que mejora la recuperación.

También aumentará su sistema de defensas, lo que le resultará beneficioso a nivel preventivo de caras a sufrir resfriados y gripes.

Hay que recordar que cualquiera de los formatos de leche aportan más energía y más vitalidad, pero que sólo la leche cruda es la que da beneficios a nivel digestivo gracias a su rica flora bacteriana.

MÁS INFORMACIÓN: http://equaid.org/ca/

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